Si uno tuviera la habilidad de permanecer separado de este universo, encontraríais al universo en estado de flujo y latiendo con ese ritmo 4-16-8, con esa proporción. En algunas partes del universo es más rápido, en otras más lento, pero siempre la misma proporción.
Cuando hacemos pranayamas estamos sintonizando nuestro pequeño ser con el Ser Universal; sintonizamos nuestro pequeño ser con el Ser Universal, porque nuestra pequeña conciencia tiene que expandirse tanto como el universo, a eso que se le llama Conciencia Universal. Comenzamos en un nivel básico y de forma gradual expandimos nuestra conciencia a nivel universal. Comenzamos en el nivel físico, sintonizando el ritmo de nuestro cuerpo con el del universo, y eso es un aspecto fisiológico.
Muchos de vosotros sabeis que el prana no es solo el aliento, el aliento es el aspecto más denso del prana. EL prana en su nivel más sutil es la fuerza vital, la energía vital, podéis llamarlo la fuerza de la vida; y eso está contenido en todos los sitios fuera de nosotros y para mantenernos vivos lo respiramos.
Esta fuerza vital, si es capturada totalmente, no hace falta ni siquiera respirar. En ciertas prácticas del Hatha Yoga, la persona se hace unas operaciones en la lengua, hace una respiración y en ese aliento aspira tanta energía en forma de energía vital, de prana, que puede ser enterrado 30 o 40 días y no necesitará la respiración más grosera, porque todo su sistema puede ser mantenido con la fuerza del prana.
Así lo que hacemos es integrar ese ritmo en nuestro sistema de manera que conseguimos le máximo efecto de esa fuerza vital que nos da energía y vigor.
Hay diversas formas de prana, el prana puede ser dividido en diversas categorías. Un pequeño experimento es cuando tenemos mucho frío podemos hacer un pranayama que es respirar rápidamente como el jadear de un perro, de esta manera estáis extrayendo más fuerza vital, estáis acelerando la circulación sanguínea y así es como entráis en calor. Al contrario, si hace calor y queréis sentiros más frescos, al hacer más lenta la circulación, haces más lenta la circulación y el metabolismo de manera que os sentiréis más frescos.
En resumen, el pranayama limpia el cuerpo de impurezas y lo sintoniza con el ritmo del Universo. Así con el cuerpo purificado y en sintonía con el ritmo del Universo, el mantra vibra a una frecuencia más sutil y la técnica del tratak tiende de forma natural e imperceptible a adaptarse al ritmo 4-16-8.
Otra técnica que normalmente se prescribe es la del “swirling”, que se basa en hacer sonar el mantra personal en el centro de un chakra determinado (centro de energía que se encuentran en distintas partes del cuerpo), con ello se pretende, que los chakras que no funcionan bien, que están “atascados”, se activen, y su frecuencia de vibración se eleva con el fin de que pueda funcionar de manera más armónica con el resto de los chacras. Esta armonía en el funcionamiento de los chakras deshace las tensiones acumuladas en el cuerpo y conduce a la mente a un estado de paz.
Ahora bien, con esta técnica ejercitamos tambien la fuerza mental, ya que llevamos el sonido del mantra a un punto determinado del cuerpo con la fuerza de la mente. Esta técnica se realiza a lo largo del día y en cualquier momento o situación, llevando con la mente el sonido del mantra hacía el chakra prescrito. Con lo que no sólo reactivas y armonizas ese centro determinado, no solo ejercitas tu fuerza mental y tu imaginación, además impregnas tu cuerpo a lo largo de todo del día de la vibración de tu mantra personal, mantienes esa vibración viva en tu interior; no como cuando meditas media hora al día, sino que a lo largo de todo el día mantienes esa vibración activa en tu interior, y esa vibración, que eres tú mismo, protegerá tu acontecer. Tu vibración personal, que es tu mantra, se mantiene así activa a lo largo de todo el día, y de este modo, poco a poco, según vamos progresando, el día entero se convierte en una meditación en sí misma.
Como podéis apreciar, todas las técnicas se interconectan y se potencian unas a otras produciendo una reacción en cadena cuyo resultado es el reconocerte a ti mismo, el darte cuenta de lo que en realidad eres.