El poder del Espíritu Santo y del Gurusakti, parecen básicamente la misma fuerza.
Sin embargo sólo despues de la muerte de Jesús, el Espíritu Santo se manifestó en la vida de los discípulos.
Mi pregunta es: ¿Porqué los discípulos no tuvieron esa experiencia durante la vida de Jesús?.
Me preguntas ¿por qué el Gurusakti o el poder de la Gracia no se manifestó a los discípulos más cercanos a Cristo mientras éste estuvo vivo?.
Sí, realmente parece algo anómalo, porque los que estaban más próximos a El fueron los que vieron los grandes hechos de Jesús. Con sus discípulos más cercanos habló de muchas cosas que nunca expresó en público; y aunque con la mente los discípulos conocían aquel poder, al final lo negaron y huyeron como cobardes.
Por tanto, ¿Cómo trabaja el Gurusakti?, ¿Cómo opera el poder de la Gracia?.
Lo normal sería que los más cercanos al Maestro fuesen quienes lo conocieran mejor; sin embargo, aunque vieron con sus ojos físicos lo que ocurrió durante su vida, cuando llegaron los problemas lo negaron.
Todos conocéis la historia: “antes de que cante el gallo me negarás tres veces”, le dijo a aquel hombre que estaba tan unido a Él.
Pedro fue testigo de todos aquellos hechos que llamaban milagros, y sin embargo, negó a Dios caminando sobre la tierra.
¿Porqué ocurrió?¿, ¿Cuál era el plan que había detrás de ello?.
La dependencia de los discípulos más próximos.
Esta relación de la que hablamos, no sólo ocurrió en la vida de Jesús, tambien sucedió en la vida de Buda, a cuyo discípulo más amado, Ananda, le fue negada la iluminación hasta que Buda dejó su cuerpo.
Los biógrafos de Buda le preguntaron a Ananda por qué no se había iluminado, dado que fue él quien mejor conoció a Buda y con el que se relacionó más íntimamente. Ananda le respondió: no me iluminé, porque fuí el discípulo más dependiente de Buda.
Cuando Ananda se hizo discípulo del Maestro, le exigió a cambio una condición, y fue esta: cualquiera que desee tener una entrevista contigo, deberás verlo. Esa es la condición que pongo para estar cerca de tí y cuidarte.
Y yo me pregunto, si una relación está basada en condiciones, ¿cómo puede venir la iluminación?. De hecho, si se imponen condiciones en cualquier relación amorosa, se detiene el fluir del amor.
Despues de todo, qué es la iluminación sino el completo fluir del ser espiritual de una persona hacía otra, convirtiendo a ese otro en una parte de tu totalidad.
Pero tan pronto como se impongan condiciones, ese fluir se detiene.
Los discípulos próximos a Jesús vieron como hizo ver a los ciegos, oír a los sordos, caminar a los cojos, resucitar a un hombre, y muchos hechos más como esos. Sin embargo el Maestro fue negado.
¿Por qué?, Yo os lo diré: le negaron porque El convivió con ellos como un hombre ordinario, los discípulos vieron a un hombre normal y corriente, sólo vieron a Jesús y fallaron en ver a Cristo.
Despertando a la verdadera vida.
Durante la vida de Jesús, ninguno de los discípulos alcanzó la iluminación, mientras él vivió sólo un hombre fue iluminado, y ese hombre fue Lázaro.
Lázaro no fue resucitado de la muerte física, su resurrección significa que fue despertado, fue llevado de la oscuridad a la luz; esa fue su iluminación: traerlo a la vida.
Mucha gente en este mundo, como en el mundo de aquel tiempo, no son sino muertos vivientes, creen estar vivos y sin embargo están muertos.
Al menos que vivas en tu totalidad, no eres más que un muerto, porque estás muerto al espíritu. La mente y el cuerpo pueden funcionar, pero eso no es la vida.
Jesús dijo: “Yo soy la Vida”. Con ello se refirió a despertar a la Conciencia que es la Vida.
Cristo dijo: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”. Con sus palabras no se refería al hombre Jesús, sino a esa Conciencia, que es el Camino en la Vida, pues esa Vida es la Verdad.
No existe nada digno de poseer excepto la Verdad, y cuando la poseemos sabemos lo que es la Vida.
Grados en el despertar.
Aunque los discípulos fueron completamente devotos al hombre, fallaron en su devoción al Espíritu; erraron en dirigir su devoción a la Conciencia.
fue más tarde, despues de una reflexión profunda, cuando descubrieron que el hombre al que habían estado tan próximos era esa Conciencia. Reconociéndolo solo cuando sufrieron crucifixiones más grandes que la de Jesús.
Jesús no sufrió al ser crucificado, lo aceptó; porque siendo esa Conciencia no se preocupó por su mente o su cuerpo, “..................................porque Yo y mi Padre somos uno”.
Eso fue lo que realmente sucedió, cuando su mente y su cuerpo atravesaron la agonía de la crucifixión, en su desesperación dijo: ”Padre, ¿por qué me has abandonado?”.
Cuando los conceptos yo y tu fueron quemados en el fuego de la agonía, solo entonces realizó la verdad: Yo y mi Padre somos uno.
El sufrimiento de la crucifixión de los discípulos fue mucho más intenso, porque al no estar iluminados, sufrieron con la mente y el cuerpo.
Aunque en sus agonías algo les fue revelado: descubrieron que realmente, con quien se había relacionado, no era el hombre que frecuentaba las casas de prostitución, las tabernas, a los fariseos y las casas de los usureros, no, ese no era el hombre con el que se habían relacionado.
Y cuando descubrieron cuan cercanos estuvieron a esa Conciencia que todo lo abarca, cuando eso se les mostró, sólo entonces realizaron lo que el Cristo y la Conciencia significaban. En ese momento comenzaron a enseñar.
Recordad a Saúl, más tarde llamado Pablo, que estaba en contra de Jesús hasta que tuvo una visión en el camino de Damasco, ¿cual fue la visión?, ¿qué ocurrió para recibir la iluminación a través de un odio tan extremo?.
Una historia similar la encontramos tambien en otras escrituras: Ravana odiaba tanto a Rama, que no podía sacarlo de su mente; incluso a través del odio, estaba estrechamente conectado a Rama, recibía el influjo poderoso de su Gracia o Gurusakti. Finalmente cuando realizó lo que Rama representaba, se iluminó en un instante.
Hay muchos caminos que pueden llevaros a la verdadera Revelación, pues el odio no es más que el amor dirigido en una dirección diferente.
Cuando alguien me odia, tambien sé que me ama, y cuando mayor es su odio, sé que está tratando de equilibrar la profundidad de su amor por mí.
Si amas profundamente, en esa misma medida puedes odiar, no hay diferencia. Es la misma energía que trabaja todo el tiempo.
Grados de enseñanza.
Los discípulos empezaron a enseñar cuando esas verdades se realizaron en ellos. En un principio sólo eran autómatas, instrumentos sin ninguna realización personal, enseñaban como loros las palabras de Jesús, enseñando su mensaje sin haberlo realizado en sí mismos; eso vino despues.
Pero las herramientas son necesarias, porque si queréis propagar algo, empezad con las herramientas que tengáis a mano, sin esperar a encontrar hombre perfecto, para decidiros y dar a los otros lo que habéis aprendido.
Los discípulos fueron conocidos como hombres de fé sencilla, pero titubeante. Había fé y con ella tambien una pequeña o quizá, una gran duda; sin embargo, por encima de todo, la fé y la verdad se imponían sobre las dudas.
Durante la vida de Jesús, los apóstoles no enseñaron desde la completa realización personal y es por eso por lo que tenemos tantas contradicciones en todas las escrituras del mundo, pues las escrituras son interpretadas de acuerdo con el grado de comprensión de quien las interpreta.
Si se pudieran reunir todas las enseñanzas de Jesús, tendríamos muchos volúmenes, pero todo eso se ha perdido porque muy pocos comprendieron las enseñanzas del Maestro; la mayoría sólo recordaron algunas cosas que pensaron que habían comprendido. Sus enseñanzas fueron incomparablemente más profundas.
Sé esto porque muchas de las enseñanzas de los upanishads fueron enseñadas por Jesús, mucho de lo que él dijo, estaba recogido y guardado por los Rishis del Este.
Los que estaban más cercanos a El, no le comprendieron porque no estaban preparados para ello porque no habían desarrollado suficientemente la Conciencia.
Grados de realización de los que están cercanos al Maestro.
Los que están cerca de un sabio, de un hombre santo, atraviesan un sufrimiento mayor que los que están lejos de él.
Cuando más cercano estés al fuego, mayor calor sentirás, purificándote con mayor rapidez que los que están lejos de él.
Por esta razón en la India encuentras gente que está cerca de los Maestros durante muchos años, sin que el Guru aparezca enterarse de su presencia. Con esta enseñanza, en la que el Maestro ignora a la persona, se rompen las resistencias del discípulo, sin que el maestro tenga que decir u ordenar nada.
En los ashrams auténticos, nunca se ordena lo que hacer o no hacer. Se permite que la flor crezca y se abra por sí misma; sólo alguna pequeña poda en el tallo, algo de riego,o un poco de fertilizante.
Y cuando la flor está preparada, se le lleva a un lugar en el altar de la Divinidad.
Es un proceso, un largo camino que recorrer.
Bendito el hombre que ha encontrado y reconocido a su Guru, y bendito el Guru que ha encontrado a su discípulo.
A nadie podemos negarle la enseñanza, porque todas las personas son diamantes cubiertos con más o menos polvo.
Llegará el día en que el viento sople lo suficientemente fuerte y barra el polvo que cubra la joya.
Esa es la razón por la que nadie es negado.
La relación Guru-chela.
El discípulo no escoge a su Guru, es el Guru quien elige el discípulo.
Solamente cuando el discípulo está preparado puede conocer al maestro.
Quizá puede convivir con el Maestro durante muchos años y sin embargo no reconocerlo, hasta el día que limpie el polvo que cubre el diamante.
Entonces dirá: este es mi guru, ¿porqué no lo reconocí?. La respuesta es sencilla, porque no estabas preparado.
El hombre ha de prepararse a sí mismo, y los discípulos de Jesús no lo estuvieron hasta despues de su muerte.
Al principio hubo una sospecha que les hizo dejar las redes de pescar y sus pertenencias para seguirle. Pero, ¿le siguieron físicamente o con el espíritu?. Sólo le siguieron con el espíritu cuando Jesús se desencarnó; hasta entonces le acompañaron con sus cuerpos.
En su interior sintieron una intuición que creó en ellos alguna fé, pero no fue lo suficientemente fuerte para que no lo negaran en el momento crucial.
Recordad a Judas, que era el encargado de las finanzas del grupo; algunas mujeres soportaban las finanzas de Jesús, y era Judas, el más educado de todos ellos, era quien llevaba las cuentas.
fue un exceso de intelectualidad lo que mermó su fé e hizo que vendiera al maestro.
Y cuando despues de su traición descubrió lo que había hecho, tuvo que suicidarse.
fue despues de la muerte de Jesús cuando ambos se encontraron de nuevo y Judas se acercó más que nunca al Maestro.
La proximidad del Guru deja siempre una huella en tí, alguna luz iluminará en tu interior aunque no realices ese despertar en el tiempo en que el encuentro ocurrió.
Es muy fácil servir al Maestro en un sentido superficial. En Sudáfrica tenemos sirvientes por veinte dólares, harán todo lo que les ordenes, pero esta no es la relación entre el Guru y su discípulo.
La relación entre ambos es una incondicional y profunda relación amorosa.
Y la razón por la que maestros como Jesús, Krisna o Buda no fueron héroes para sus discípulos, es, porque como dice el dicho, nadie es profeta en su tierra. En ese contacto cotidiano, conocemos las costumbres e idiosincrasia de las personas; y los discípulos, que reían diariamente al lado de Jesús, olvidaron quien era realmente y lo que representaba.
Despertando a la Verdad.
Si os acercáis a una luz deslumbradora, Podeis quedaros ciegos; sólo los que miran desde un lugar alejado pueden ver algo.
Esa es la verdadera razón por la que un profeta verdadero no es reconocido nunca en su Pais y en su tiempo. Solamente despues, cuando no tiene que mirarse cara a cara el brillo de su luz, entonces puedes reconocer la impresión luminosa que quedó grabada en tu ojo interior: “!Dios mío!, he estado en compañía de un Dios viviente y no me he dado cuenta”.
Todos los grandes sabios y maestros atraviesan esa experiencia; incluso en la vida diaria más ordinaria tenemos experiencias similares; cuando íbamos a la escuela no nos gustaban los profesores y nos quejábamos de ellos diciendo: “ me exige mucho, no me enseña bien, me presiona demasiado”; años despues, cuando hemos madurado, recordamos a aquel hombre con el que aprendimos tanto.
Yo recuerdo siempre a un maestro de mi infancia; su clase solía terminar a las tres y media, pero a las tres nos pedía que guardásemos los libros y las plumas. Entonces el profesor se sentaba relajado en el escritorio y nos hablaba de cualquier tema, generalmente de temas que tenían poco que ver con el trabajo habitual de la escuela; hablaba de astronomía, comentaba noticias mundiales, conversaba sobre las Escrituras o cualquier cosa que se le ocurriera; y muchos de nosotros pensábamos - ¿por qué no nos deja ir a casa en lugar de estar escuchando sus ocurrencias?.
Más tarde en la vida, me di cuenta de cuánto me había ayudado, estimulando mi curiosidad para conocer aquellas cosas que me parecían tan triviales, irrelevantes y sin importancia para mi edad.
Puede que de momento, no conozcáis el trabajo del Maestro; es natural, porque para conocerlo, los discípulos tienen que estar muy evolucionados, deben estar cercanos al estado Crístico, pues solo desde ahí lo reconocerán.
Además, ¿qué sentido tiene para Cristo estar rodeado de personas que tambien son Cristos?; esto no sirve a ningún propósito, El tiene que rodearse de aquellos cuya comprensión aún no está totalmente desarrollada, y cuando su Conciencia y comprensión crezcan, podrán compartir lo que en ellos ha crecido. Así es como la enseñanza se propaga de edad en edad.
La verdadera enseñanza es compartir el despertar que ha ocurrido en nosotros.
En tiempo de Jesús sus discípulos nunca tuvieron ese despertar; ocurrió despues, y fue entonces cuando comenzaron a compartirlo.
Nosotros tambien somos discípulos de Cristo; no cometais el error de poner más atención en Jesús el hombre, que en la omnipresente Conciencia qu en él se ha encarnado.
Interpretación errónea.
La misión de un Maestro es compartir la Conciencia que en él se ha manifestado; y eso lleva su tiempo.
Jesús sólo fue reconocido despues de abandonar su cuerpo; antes fue el hombre más despreciado de la tierra, los gobernantes, los escribas, los fariseos y sus propios discípulos lo odiaron, porque cada uno de ellos lo vieron de un ángulo diferente, condicionados por sus propios deseos.
Los gobernantes creyeron que era un rebelde que iba echar a los romanos de su tierra, los sacerdotes pensaron que destruiría su iglesia, dejándolos sin trabajo y sin el control que ejercían sobre la gente.
Solamente hubo una persona que conoció realmente a Jesús, y esa fue Maria Magdalena. Ella fue la única persona de su tiempo que reconoció “quien” y “qué” era Jesús.
Jesús ayudó a muchísima gente con todo tipo de problemas y junto a El tuvieron las experiencias más sutiles e increíbles, pero ¿donde estaban cuando le juzgaron en el Templo o ante Pilatos?, nadie les encontró; en cambio sí gritaron: “! Crucifícale!!” , cuando ante la duda los gobernantes les preguntaron qué hacer con El.
¿Os extraña?, mirad en vuestras propias vidas; las buenas acciones enseguida son olvidadas; un amigo puede haberte ayudado durante muchos años, pero un día tienes una pequeña discusión y la amistad se rompe.
Esto ocurre por una falta de conciencia y de no ser capaz de ver la totalidad.
Interpretación verdadera.
Nosotros enseñamos a descubrir la Conciencia que está en nuestro interior y en la que no hay amigo que pueda transformarse en enemigo; en ella sólo hay esa comunicación de corazón a corazón, con todas las crueldades, bondades y maldades.
Si existe esa comunicación de corazón, podrás amar a un enemigo tanto como amas a un amigo.
“Ama a tu enemigo”, nos dijo Jesús; y habló desde la experiencia, porque a cualquier lugar que fue, la gente se le opuso siendo sus enemigos.
Pero el amor a su enemigo venía del nivel profundo del corazón y no del nivel analítico de la mente.
En un enemigo encontramos faltas; y todas las que veamos no son más que proyecciones de las faltas de nuestras propia mente.
Debido a que no somos lo suficientemente fuertes para reconocer nuestras faltas y aceptarlas, las proyectamos en el prójimo y al hacerlo asume forma de enemigo.
En lo auténticamente profundo, nadie es enemigo de nadie. Todas estas cosas de las que hemos hablado, son expresiones desde un nivel superficial.
No estoy hablado de que no tengáis amigos pues ellos pueden ayudarte mucho y tu a ellos en el nivel superficial de la vida.
Pero cuando ocurre la unidad y la comunicación de espíritu, ahí no hay amigos ni enemigos. No hay aceptación o no aceptación. Pues ahí sólo existe reconocimiento de lo que Es, y la verdad es ser lo que Es.
Hoy tienes un amigo y confías en él; mañana puede ocurrir algo y se trasforma en tu enemigo y pierdes la fé en él; esas son cualidades mentales que siempre están cambiando.
Mientras que nosotros buscamos lo Eterno, buscamos la Conciencia Crística en todo lo que nos rodea.
Pues Eso está eternamente ahí, trascendiendo la fé, la creencia y el compromiso.
En esa Conciencia no hay opuestos.
Hoy creéis algo, pero ocurre lo opuesto a vuestra creencia y perdéis la fé, eso que ocurrió puede ser algo trivial e incluso ser sólo una creación de tu mente; y por ello dejas de creer.
Nosotros queremos ir más allá de la ley de los opuestos, ir más allá de la ciencia y la no ciencia, más allá de odio y el amor mundanos. Pues todo esto, no son más que cualidades de la mente.
Yo os hablo de un Amor diferente, que existe por la búsqueda del Amor mismo, y no por la búsqueda de un objeto individual al que amamos .
Pues el amor objetal tiene cualidades y cantidades, “la quiero un poco, me gusta algo, le quiero muchísimo”. Esta clase de cualidad secundaria, se da a un ser personalizado, que es la personificación o manifestación de la Conciencia.
La Verdad es un estar en el Ser donde no nos preguntamos nada.
Ir más allá de las condiciones.
Si vais a algunos de los asrhams de la India, no se os permitirá cuestionar al Guru. El puede hacer lo que quiera, tu sólo tienes que tener fé en él, aunque sea un condenado sinvergüenza.
Eso es fé ciega y yo jamás os lo recomendaré.
Yo te estimularé a que cuestiones todo hasta los límites de tu habilidad; si tu interpretación no es correcta, está bien, y si es correcta será algo mejor.
Lo que yo quiero es que vayas más allá de lo correcto o lo incorrecto.
Pues ahí no hay separación, ni fe, ni preguntas, ni dudas; no hay nada, porque todas estas cualidades sólo son de la mente.
Un hombre pregunta a una mujer: ¿me quieres?, y ella responde: “si”. El hombre continua: ¿por qué me amas?; si ella le da alguna razón, eso no es amor. Solo es una forma en la que el amor se manifiesta a través de la mente.
Porque la mente en su manifestación no es la verdad sino sólo una sobreimposición que siempre busca cualidades; y el hombre y la mujer buscan esas cualidades que puedan conducirlos a su propia base, a su fundamento, y lo hacen con su propia y personal estructura mental, y esa estructura mental les muestra todas las condiciones que exigen de su amor.
Mientras que el Amor verdadero, el Amor real, es incondicional.
Estas son las verdades que los discípulos no reconocieron mientras Jesús vivió. Muchos tenían celos del amor que Jesús tenía a Maria Magdalena cuando la besaba apasionadamente en los labios. Al verlo, aparecían las condiciones de su amor “¿por qué no nos presta a nosotros atención mientras a María sí?”.
No eran discípulos verdaderos, sólo se convirtieron en tales cuando Jesús les abandonó.
En ese proceso realizaron, no a Jesús el hombre, que había mostrado rabia y pasión, sino a lo que representó y a lo que fue en realidad.
Ningún discípulo o Guru debería vivir de expectativas.
Nunca esperes nada, y menos de tus meditaciones, pues sólo entonces puede ocurrir lo más grande.
Son tus expectativas las que construyen el muro que te separa de lo que quieres.
En otras palabras, la mente es tendenciosa, siempre está esperando y deseando algo, y ese afán de conseguirlo, es lo que impide tenerlo.
Lo único que se requiere es inocencia, ni la fe ni la ciencia son necesarias; solo es necesaria la aceptación, y eso dependerá de tu habilidad, tu medida y tus reglas.
Y las reglas difieren, pues cada uno es único en sí mismo.
¿Cómo enseñó Jesús?.
Jesús, siendo un verdadero Maestro, dejó que los discípulos desarrollasen la Conciencia por sí mismos. El enseñó y enseñó, mientras dejó a los discípulos la tarea de desarrollar la Conciencia.
Si aquel maestro pudo hacer ver al ciego y caminar al cojo, ¿por qué no pudo abrir los ojos de la Conciencia de aquellos que estaban tan cercanos a El?.
Incluso un Dios caminando sobre la tierra, no puede hacer esto, ni empujar la evolución personal.
Hay muchas mentiras escritas en las escrituras, y no sólo mentiras, sino tambien verdades mal entendidas y mal interpretadas. Nos dicen que Jesús limpió de pecado, si es así, los que vivieron y le acompañaron en su tiempo, quedarían libres de pecado. Entonces, ¿por qué lo crucificaron?, ¿por qué sufrió en manos de los no pecadores?.
El verdadero Maestro muestra el camino y es tu labor limpiar las faltas que tengas, y sólo puedes hacerlo cuando empiezas despacio y gradualmente a reconocerlas.
Limpiar las faltas es una cosa que te corresponde hacer a tí, el Maestro sólo te mostrará la manera de hacerlo.
Los discípulos conocían la enseñanza pero no la realizaron, eran como loros repitiéndola; tambien eso fue necesario, porque los niños de la escuela primaria, necesitan un profesor a su nivel. Cuando lleguen a la Universidad, será un catedrático quien les enseñe.
Cada uno y cada cosa tienen su tiempo y su lugar; no hubo nada malo en la enseñanza de los discípulos de Jesús, pues sus oyentes escucharon lo que estaban preparados para escuchar.
Todo es dejado completamente en manos de nosotros. Debemos agradecer el tener esos guías; sus palabras pueden o no pueden penetrarnos en este o aquel momento, pero eventualmente lo harán.
La semilla ha sido plantada y esa es la belleza del jardinero: su siembra, eso es lo que hace.
La semilla del ego ha de reventar la tierra para que la planta pueda empezar a crecer.
La verdadera motivación del maestro.
El crecimiento de la semilla depende de sí misma, y reventando la tierra atrae hacía sí todos los elementos y minerales que requieren para crecer.
El jardinero siembra la semilla, si esta crece o no depende de sí misma y no del Maestro.
El ha hecho su trabajo, y sin embargo está pendiente de regar y fertilizar la tierra, pues tiene el deseo de verla crecer.
No es el deseo de ver los frutos de su trabajo, sino el de observar el proceso de la naturaleza.
El Maestro se vuelve más dichoso sin desear la dicha.
Nadie ayuda a nadie en el verdadero sentido de la palabra, sólo podemos enseñarle a que se ayude a sí mismo.
Abraham Lincoln iba un día al congreso montado a caballo, cuando vio un cerdo luchando con el barro en el que se estaba hundiendo. Lincoln detuvo el caballo, se metió en el barro y ayudó al cerdo a salir de allí. Como tenía muy poco tiempo, no podía ir a casa a mudarse, y lleno de barro y suciedad como estaba se fue al congreso a participar del debate.
Alguien le preguntó a Lincoln cual era la razón de presentarse en ese estado, y cuando conocieron la respuesta de lo ocurrido, se quedaron atónitos por cómo un hombre tan importante había hecho aquello por un cerdo. Lincoln le respondió: “yo no hice nada por el cerdo, lo que hice fue por mí mismo. viendo cómo sufría el cerdo yo tambien sufría dolor y mi acción fue para aliviar mi dolor”.
Ese es el motivo: “mi acción fue aliviar mi dolor, y alivié mi dolor aliviando el sufrimiento del cerdo. La motivación de mi acción fue mi propio dolor, porque yo sufría viendo la lucha del cerdo con el barro”.
Todo lo que hacéis lo estáis haciendo por vosotros mismos.
A no ser que seáis un Maestro iluminado, pues las necesidades no significan nada para él. El es la luz.
El se ha convertido en luz, pero no es consciente de su luz, sólo los que están en la oscuridad y pasan cerca de él, pueden ser conscientes de la luz que irradia el Maestro.
Los hombres que andan el Camino, incluyendo los discípulos de Jesús, hacen las cosas sólo para ellos mismos; digo esto por los llamados “bienhechores”, que piensan
“ hago esto por esta persona o aquella otra”, no es verdad, haces eso para tí mismo. Tu historia es como la de Abraham Lincoln, saltando dentro del barro para aliviar su sufrimiento.
Eso es lo que hicieron los discípulos de Jesús; despues de la muerte de Jesús empezaron a enseñar para aliviar el dolor que sentían, “estábamos tan cerca del Maestro y teníamos tantas dudas, el dijo que le siguiéramos y le seguimos”.