Nunca, nunca jamás te sientas separado, porque tu eres Amor, tu eres Bhakti.
Puede que comiences por un punto externo, por algo que esta fuera en el espacio, pero ¿dónde esta ese espacio?,el espacio está por siempre residiendo en ti.
Vicky me ama, Andrea me ama, María me ama, y así lo hacéis todos, me amáis. No porque yo sea yo, me amáis porque vosotros sois vosotros, y así ese eterno girar del Bhakti o Amor que esta por siempre ahí.
El río esta ahí, y a veces un guru es necesario para romper y abrir la piedra; para que la belleza de la fuente simplemente fluya hacía fuera hacía fuera y hacía fuera.
Y esa es la esencia del Bhakti, donde tu manas hacía fuera desde dentro.
Y cuando te das cuenta de esto, la ceguera desaparece. Entonces ya no tienes un Bhakti ciego, porque estás sintiendo todo el tiempo, ese fluir que nace desde dentro de ti y que apaga la sed. En la beatitud del Bhakti, que es tu ser.
Y así Bhakti empieza a partir de diversos puntos externos, pero termina en el ser interno; y entonces empiezas a darte cuenta de la cualidad de apagar la sed que tiene tu propio fluir interno, y tu naces hacía fuera desde esa fuente, conociendo el Amor y conociendo el Bhakti.
Porque no son dos cosas separadas, no están aparte, el Amor es Bhakti y el Bhakti es Amor.
Pero date una oportunidad para que ese fluir, esa fuente, se formule dentro de ti.
Y ahí es donde el guru llega para romper y abrir esa piedra, que está ahí en ti solo para ser rota y abierta, para que el agua pueda fluir.
Tuvimos una pregunta, ayer o anteayer, no sé: ¿puede el pollo salir del huevo sino rompes la cáscara?. Rompe la cáscara, porque no puedes hacer una tortilla sin romper la cáscara, ¡qué palabra más bella! “ omelet” , eso es Bhakti , om, om, let (dejale).
Así pues sangra dentro de ti mismo y permite que la esencia de dentro del huevo fluya a través de tu vida.
Es muy alimenticia, y ¿a quien es a quien alimenta?, a ti mismo, y tu en la forma de la tortilla estarás siempre alimentado por la belleza que está en ti,
y esa es la esencia del Bhakti.
No tiene ningún sentido que yo mire a Vicky y le diga- te quiero, te quiero- no, no tiene ningún sentido, eso no es mi Bhakti.
Pero permíteme que yo sea el huevo y tu el aceite, para que así nos combinemos para hacer una tortilla perfecta.
Om e let (Dejale), esa es la esencia del Bhakti yoga.
Y yoga significa encontrar esa unidad, esa unión, sin ningún “denizen”, porque el huevo existirá en sí mismo al formar la tortilla, solamente tu pones el aceite para engrasar, es lo único que te pido.
Así en el Bhakti Yoga, necesitas ese aceite para que puedas deslizarte suavemente en él, para encontrarte a ti mismo, dentro de ti mismo, porque ese es el único sitio donde te llevará.
Y ¿Donde la tortilla “ om e let” va?, dentro de ti, al estómago, y ahí está el centro, el estómago del Bhakti yoga , y entonces se elevará hasta el nivel del corazón sin que te haga eructar.
Y el corazón comienza a palpitar en el éxtasis, del que el huevo ha provisto.
Pero tener cuidado de una cosa, la esencia del huevo no puede ir escaleras abajo, tiene que subir hacía arriba.
Y este es el arte del Bhakti yoga donde encuentras la unión con tu amada, y entonces puedes real y verdaderamente mirar a sus ojos, porque entonces en ese momento te habrá hecho suficientemente sabio para poder decir verdaderamente- amada te amo-.
Ahora esto se extiende más y más lejos. Empiezas con un objeto, encuentras la unión con ese objeto, y con toda seguridad, podéis creerme, encontrarás la unión con la totalidad del universo, donde tu funcionas en combinación con la totalidad del universo y te conviertes en el universo.
Yo no quiero decir, Vicky, te amo. Yo quiero decir, -Vicky, yo ahora me he convertido en ti- . Eso es llevar el Bhakti a su nivel más verdadero, de otra manera será solamente dar vueltas mentales, y en ese dar vueltas hay tantos velos y conflictos y colinas que tienes que cruzar, y se hace difícil.
Pero cuando yo me convierto en los velos, en los conflictos y en las colinas, o en cualquier cosa que ocurra, yo ya no siento ningún estrés, en ese momento yo ya me he ido y ¿a dónde me voy?, me voy a mi corazón, donde su corazón pertenece.
Esa es la unión divina, eso es el Bhakti Yoga.
Y todo el mundo esta luchando para llegar a esa unión, para que ese yoga entre dentro de uno. Para que el carro de mi vida no ande dando vueltas, sino dirigido con buenas riendas, por el que conduce el carro que esta dentro de mí.
Yo no dejaré las riendas sueltas, las riendas que controlan los caballos de mis sentidos- tocar, sentir, oler, oír, ver-, no es ahí donde yo pertenezco; porque habiendo encontrado a Dios en mí, he encontrado a Dios en ti.
Y así encontrando el yoga de la vida, yo voy a ese campo, el campo unificado de mi propia conciencia y le hago fundirse en la conciencia universal.
Hay una bella canción, escrita por Mira que vivió hace unos 400 o 500 años. ¿Dónde están los crótalos?. Gracias mi amada. ¿Lo veis?, me estoy enredando en el amor.
(Guruji canta).
Mira dice:
Soy tan ignorante
Era tan ignorante hasta que me encontré contigo, Guruji
Pero desde el no gnaña he llegado al nivel del gnaña, del conocer.
Mis sentimientos de amor estarán por siempre ahí,
Pues en el conocer del amor te encuentro estando en todas partes.
Escucha la voz de mi corazón,
Guardame en tu corazón
Y por siempre permaneceré tu devoto
Estaré siempre involucrado en mi adoración hacía ti
No te alejes jamás de mí
Sino que permite que mi corazón
Resida en tu corazón universal,
Estoy segura que hay un pequeño lugar para mí.
¿Cómo puedo yo vivir sin ti?
Cuando tu me has dado ese pequeño espacio en tu corazón.
Aunque yo solo sea un pequeño trocito
He encontrado que me he fundido en tu trozo universal.
Estoy hablando a través de la voz de Mira, porque ella no compuso esta canción, yo la compuse para ella.
Desarrollar el corazón de Mira; Encontrar esa divinidad objetivada primero, y entonces guíate hacía adelante desde la objetivación a la subjetivación, donde Krisna, Cristo, Budha o Gururag, ya no viven en un lugar ahí fuera, sino que vive en mí todo el tiempo.
Y eso es lo esencial del Bhakti yoga, esa es la culminación.
Y entonces encuentras el lugar de tu verdadera existencia, tu existencia no está ahí fuera, tu existencia está dentro de ti, dentro de tu ser amante.
Y a través del Bhakti Yoga tu asumes todas las cualidades del amor, y entonces sales fuera, andando por las calles, como yo he hecho, como un niño, cantando por siempre, la gloria de Dios, que yo había encontrado dentro de mí.
(Guruji canta)
Llevame lejos, llevame lejos,
Pero no demasiado lejos
Llevame lejos a tu corazón.
Y esta es mi oración eterna.
No tengo palabras que puedan expresar,
Pero el amor que es expresado en mí
No es otra cosa que el amor que tu has implantado en mí.
Eso es Bhakti yoga.
Cuando el Amado se implanta a sí mismo en ti, y tu corazón palpita al ritmo del palpitar de su corazón.
Eso es Bhakti yoga.
Ninguna separación existe, porque tu estás en yoga, en unión.
Entonces el tu y el yo desaparecen, porque nos fundimos en un nuestras propias respiraciones.
Tu y yo unimos nuestros corazones con sus pulsaciones.
Y su palpitar late a través de nuestro propio ser
creando el aliento que yo siento en tu divino beso
porque tu prana no es otro que mi prana
Y entremezclándose no hay ningún otro prana que pueda estar fuera jamás.
Solamente entre tu y yo
Eso es Bhakti Yoga, eso es el verdadero fundirse.
Las personas que tienen temperamento de Bhakti, siguen este camino, y las que tienen un temperamento del gnañi, de la sabiduría del gnaña yoga, siguen ese camino, y aquellos que por su naturaleza eligen el Karma yoga, dejan que fluya el karma por sí mismo, potenciado por tu gnaña y por tu Bhakti. Porque cualquier karma realizado sin Bhakti no tiene ningún valor, no tiene ningún valor, si la esencia de tu devoción no está involucrada en el karma que haces.
Así pues llega un momento en que todas estas cosas se unen unas con otras, y ahí, permites que la mente analítica funcione, permites que tus acciones funcionen, permites que el fluir de tu corazón, de tu Bhakti funcione. Y entonces te haces un Bhakti-Karma- Gnaña- Yogi. Y entonces llegas al RAJ, a ese Raj que te lleva al Camino Real, Raya Yoga.
¿Veis la simplicidad de todo ello?, es solamente ponerlo en práctica, eso es todo; y no es difícil en absoluto; yo lo sé, yo lo he probado, así que sé de lo que estoy hablando.
¡Oh!, permite que mi vida sea llenada con la esencia de tu verdad porque no habría ninguna diferencia entre tu verdad y la mía, porque yo estoy intoxicado pro el vino de la Divinidad y por eso te amo, porque en esa intoxicación yo veo y siento la Divinidad que esta en ti.
Así pues para el amante de Bhakti su vida se convierte en una pura poesía, cada palabra que dice no es sino un poema de su propia realización y actualizando esas realizaciones, se convierte en un mejor karma yogi. Así pues permite que el Bhakti, el Amor, sean los cimientos, para que el sentimiento esté involucrado, para que la totalidad de ti esté involucrado, en todo pensamiento, en toda palabra, en toda acción, no hay otra cosa sino Bhakti y Bhakti y Bhakti, y eso con toda seguridad te dará Sakti. Esa gracia divina te duchará limpiando toda suciedad y los desperdicios; y te sentirás refrescado después de la ducha.
Pero aún hay un paso más que dar; que la ducha, la hermosa agua fresca o templada he estado siempre ahí pues yo siempre había estado allí,, pero ahora tengo el sentido para dar un salto y ponerme debajo de la ducha, para limpiar la suciedad y hacerme tan puro como el agua que está fluyendo en mí.
¿Veis las implicaciones del Bhakti yoga?.
Muchas veces encuentras que la gente se implica en distintos rituales, rituales externos, Bhakti esta dentro de ti, es ahí donde está.
¿Veis a la gente cantar el arte?
(Canción)
Eres mi padre y mi madre, ¿a quien puedo yo ir sino?.
Te estás externalizando a ti mismo en un objeto y eso es fe ciega. ¿Quién es el que está ahí arriba y que es tu padre y tu madre?. Yo soy mi propia madre y mi propio padre.
Eso es una forma de Bhakti.
Pero el verdadero Bhakti amanecerá en ti, cuando empieces a darte cuenta de que yo soy el Sakti de mi Bhakti.
Y es tan bonito para el pastel ser cocido en su propio horno, tu no cueces el pastel solo preparas los ingredientes, es el horno quien cuece el pastel. ¿Entendéis esto?, que todos los bellos ingredientes: las nueces, el huevo, la harina, lo que sea, están ahí como un medio mientras el horno hace su trabajo.
Así que permite que ese horno que esta dentro de mí esté a 350º, para que pueda cocer mi paste. Y aún así comérmelo, esa es la belleza de todo ello.
¿Lo veis?, y yo aún así me como el pastel, mientras el horno realiza el cocer; ahí esta el Bhakti de la internalización, de crear ese horno dentro de mi, con un deseo ardiente, con perseverancia, para crear ese fuego de amor.
Pues el amor no es otra cosa que el Bhakti.
Entre Ramu y Madu, entre Jet y Loriet, ¡hay tanta devoción!, y entre esos otros dos, no recuerdo sus nombres Yamu y Anita, se están cociendo a sí mismos, el uno en el otro.
Si, y es bello ser cocido el uno en el otro, y aquí no estoy haciendo ninguna injerencia sexual.
Cuécete a ti mismo ofreciéndote a ti mismo, entregándote a ti mismo; porque entregarse y ofrendarse también es Bhakti. Donde disfrutas de la totalidad de tu amado. Eso es Bhakti, y hacerle sentir a el o a ella gozoso o gozosa también; eso es la otra parte del Bhakti, en el cual dos corazones se pueden combinarse y cocerse el uno en el otro en el horno del amor. Eso es Bhakti, y produce un calor tan agradable y el pastel se disfrutará tanto, que incluso te puedes tomar un té con él para mejorar eso que has cocido.
Eso es Bhakti.
Así el verdadero Bhakti necesita mejorarse con circunstancias externas, hasta que te quedas completamente establecido dentro de ti mismo.
Así pues disfruta de lo que te rodea y hazte sentirte a ti mismo, que ese bello árbol de ahí fuera, esas hierbas que moviéndose con el viento están cantando mi canción en su danzar. Así que acercaros y acercaros más y más a mí.
¡Oh viento!, viento divino,
acercate y desordéname mis cabellos
pues yo conozco tu toque
y sé que me harás sentir tan confortable.
Y sé que tu estás aquí desordenando mis cabellos,
Así que estoy aquí sin ningún cuidado
Pues ese Sakti me está confortando.
Esta ahí, solo necesita el reconocimiento de tu propio ser, y ¿quién es el reconocedor?, tu, tu mismo.
El Guru viene y va, está en todas partes; él planta un bello árbol de guindas que brillan con la luz del sol; pero tu aún tienes que ir hasta el árbol, coger la guinda y comértelas, digerirlas y asimilarlas, y al final todo termina en el vater. Así como veis la vida es una putada pero disfrutarla mientras podáis en total sinceridad; y si la vida es una putada, una puta, de acuerdo, ¿por qué no?; que sea una puta, y las putas te pueden dar mucho placer, mucho más que cualquier otra cosa, se entrenan para ese trabajo, las putas lo están.
Así que la vida esta para ser disfrutada, y a través de estas variadas maneras, de todos estos variados medios, encontrarás la realidad que hay en ti, la verdad que hay en ti, y esa es la esencia del Bhakti.
(canto)
Yeram, yeram......