Parece que es un largo viaje volver al punto de partida; y sin embargo sabes que no existe comienzo, ni fin, ni trayecto en ese viaje. Estamos extraviados en nuestro viaje.
¿Por qué tememos a la entrega?.
¿Cómo podemos volver sin estar por más tiempo inquietos y torturados, sino integrados en el amor, en quietud para siempre, sabiendo que su voluntad se hizo?.
!!Estupendo!, la base de la pregunta es, ¿por qué (NO) sentimos la entrega?.
La entrega es algo desprovisto de cualquier tipo de miedo.
Es como una persona que quiere aprender a nadar; al principio, la persona tiene mucho miedo a saltar al agua, teme hundirse, pero si no da el salto, no aprenderá a nadar. Y no debe saltar a aguas que no cubran, porque allí tiene protección (...................), porque sabe que si no puede nadar, siempre puede ponerse de pie en el agua, porque solo cubre medio metro.
La persona que quiere aprender a nadar, debe saltar a aguas que tengan 3 o 4 metros de profundidad. Y en la batalla, llega un momento en el que se encontrará nadando.
Y ¿qué es lo que ha hecho?, se ha entregado, se ha rendido a sí mismo y se ha zambullido; ha dado un salto hacía lo desconocido.
Porque tienes que dar el salto hacía lo desconocido, hacía la cuestión que equilibra la vida y la muerte.
Tienes miedo, ¿me hundiré?, pero cuando reúnes el coraje para decir “nadaré”, entonces todas las tensiones del cuerpo desaparecen, y al mismo tiempo que desaparecen las tensiones, te das cuenta de que flotas y nadas; y entonces !qué gran gozo!,!qué experiencia!, puedes nadar.
El miedo es la madre de todas las enfermedades de la vida.
El miedo es el obstáculo para entregarte, pero ¿cómo nos desembarazamos del miedo?.
Todos los miedos están basados en un miedo básico que es la pérdida del ser.
La persona se aferra a sí mismo como un espejismo pensando que es el centro del universo y todo gira a su alrededor.
Los seres humanos han asumido la idea de que “ yo soy el cuerpo, yo soy la mente, yo hago esto y lo otro”, eso es erróneo, eso es una ilusión y la base de los miedos.
El miedo es la base de todas las otras enfermedades de la vida, tales como sentimientos de inseguridad, inadecuación, ansiedad.
El miedo es la base del noventa por ciento de las enfermedades del mundo que son psicosomáticas, originadas por interpretaciones erróneas y falsas ideas de una mente autoengañada.
Ahora, ¿cómo nos desembarazamos del miedo?.
El miedo no ha llegado a ti por accidente, ha existido una construcción completísima: hemos vivido varias vidas y hemos tenido experiencias que nos alejan del Ser Real. Todos esos pequeños miedos sumados juntos producen el gran miedo.
Mucha gente compra periódicos con un único propósito: leer las páginas del horóscopo; ¿por qué?, temen el día que les llega, ¿cómo será mi día hoy?; yo sé de mucha gente que lo primero que lee en el periódico es esta página. Y yo les digo: leer y tomar nota de lo que se dice y por la noche, a lo largo de seis meses escribir debajo verdadero o falso. En un experimento que hicimos encontramos que a lo largo de seis meses, sólo dos o tres veces había sido cierto lo que pronosticaba.
¿Veis la inseguridad del ser humano, que quiere confiar en saber lo que va a suceder?. Su mente está tan involucrada en lo que va a pasar que no puede vivir el presente. Y así no vive en absoluto.
Si tu no estás en el aquí y en el ahora no estás en ninguna parte, viviendo en algún sitio y en un tiempo desconocido????????’; ¿quien sabe si vamos a vivir cinco minutos más?.
Yo estoy aquí y ahora.
Si una persona desarrolla la capacidad de vivir en el presente, entonces todos los miedos desaparecen. No habrá sitio para el miedo.
Esto no se consigue sólo con el pensamiento, cada acto de nuestra vida formulará ese conocimiento, esa idea y esa concepción de que yo estoy aquí y ahora.
Vamos a poner varios ejemplos.
Cuando nos sentamos a comer, ¿estamos realmente comiendo o sólo llenando la tripa?, ¿cuantas personas cuando se sientan a comer, aprecian la comida y se centran completamente en ella?.
Por ejemplo, cuando estoy comiendo una tarta de frambuesa, estoy disfrutando la tarta de frambuesa y apreciando el esfuerzo realizado al hacerla y todo lo relacionado con ella. La mente debe estar centrada completamente en la tarta, esto es vivirla, comerla y convertirse en tarta.
Pero ¿que es lo que hace la gente?; se sientan y comen la tarta.... pero ¿donde está la mente?, en “tengo una cita esta noche, ¿qué vestido llevaré?¿, ¿Dónde voy a llevar a mi novia?”.
¿Donde está la mente?, si la mente no está en cada acto que realizas entonces tu no estás allí, ¿donde tienes la mente?; no estás comiendo la tarta, solo la estás empujando hasta tu estómago para llenarlo. Comer así no llega a ser comer.
¿Habéis visto comer a un perro?,!lo que disfruta con la comida!, la devora; porque el perro se ha hecho uno con la comida que está comiendo.
Así debe ser en todas las circunstancias de la vida; cuando bebo un vaso de agua saco el máximo beneficio del agua; os diré porqué. El agua es uno de los cinco elementos básicos que componen este Universo: tierra, fuego, agua, éter y aire.
Cuando bebo agua, mi mente se implica con todo el Universo, estoy bebiendo el jugo del Universo, y con él estoy introduciendo en mi sistema todo el prana, la fuerza vital que se contiene en este elemento. Así por el agua me beneficio, me da energía extra. Y no solo esto, me hago uno con el agua; me hago uno con un aspecto, un constituyente del Universo.
Esa es la forma de desembarazarse del miedo: el estar completamente implicado en cada cosa que hacemos; porque el miedo nunca está en el ahora.
El miedo siempre está en el pasado o en el futuro
Estamos evitando el presente, proyectamos los sucesos del pasado sobre el futuro, y como consecuencia sufrimos en el presente.
Cuando desarrollamos la cualidad de no tener miedo, emanamos una cierta fuerza que lo conquista todo.
Entonces, ¿a qué debemos tener miedo?, ¿qué es lo peor que le puede suceder a alguien?. Todos nosotros estamos sujetos al esquema de un plan divino; y no Podeis cambiar el plan divino en su base. Podeis cambiar las circunstancias de la vida.
El miedo no es parte de la naturaleza humana, la esperanza sí pero no el miedo.
Cuando nos demos cuenta de esto, que en cada adversidad existe una oportunidad; porque esto es cierto en cualquier circunstancia de la vida, entonces el miedo desaparecerá. Pensemos en la oportunidad.
Si mi novia me ha dado calabazas, de acuerdo, correcto. Me siento un poco herido, pero dentro de ello debe haber una oportunidad. Voy a descubrir la oportunidad, en vez de estar pensando obsesivamente en ella.
Diré, “esto ha sucedido, hay algún propósito en ello; bueno, si mi leche se agria, la convertiré en yogurt”.
Toda la vida, no importa el miedo que parezca dar, puede cambiarse en esperanza. Es así como una persona llega a ser una persona sin miedos.
Durante el enfrentamiento de hindúes y musulmanes en la India, cuando la India fue dividida en dos, millones de personas murieron. ¿Sabeis lo que Gandhi solía hacer mientras ocurrían estas matanzas?, acostumbraba a andar justo por el centro de los enfrentamientos, y todo el mundo bajaba sus armas.
De esta manera, cuando desarrollamos la cualidad del “no miedo”, creamos una cierta fuerza que lo conquista todo.
Porque el no tener miedo es tener fe en uno mismo, y tener fe en uno mismo significa tener fe en la Divinidad, porque el ser humano es Divino.
Cuando llega esta cualidad del “no miedo”, no hay que preguntarse ya por la entrega, la rendición, porque la entrega es automática.
Entonces, yo no pienso en mí mismo, y cuando no pienso en mí mismo, entonces el “hágase Tu Voluntad” también se hace automático, ¿veis que fácil?.
Así que empezamos por nosotros mismos.
Hay dos clases de personas que dicen “! y qué!”, el totalmente irresponsable y el totalmente responsable.
Una vez que se tiene esa actitud positiva de responsabilidad y se puede decir: “!y qué!, ¿qué es lo peor que puede suceder?.
Si un meditador cae a lo largo del camino, diez más vendrán, yo lo sé. Y el que ha caído, con un poco de ayuda volverá a casa como un hijo pródigo.
Todo en la vida es así, todo en la vida, todo en la vida.
Es fácil caer, pero ten el coraje de levantarte otra vez y otra vez y otra vez..
Cualquier habilidad que necesitemos está en nuestro interior.
Un ser humano puede por su fe mover montañas, como dicen las Escrituras.
No existe la muerte.
Entonces, ¿a qué tememos?, ¿qué es lo peor que puede suceder?.
La gente tiene miedo a morirse. ¿Qué es la muerte despues de todo?, no existe la muerte.
Si existiera la muerte nuestro universo entero se desintegraría, porque el universo sólo existe porque hay vida.
Incluso cuando abandonamos este cuerpo, él no ha muerto, se desintegra en varios elementos, y al final se convierte en comida, así abandonar este cuerpo es ayudar al plan que siguen las cosas; y el alma inmortal interior de la persona continúa para siempre.
La muerte no es otra cosa que quitarse un traje y salir de una habitación y entrar a otra.
Porque el espíritu es eterno y vosotros sois espíritu y sois eternos tambien. Así que eso es lo desconocido.
¿Por qué la gente teme a la muerte?, temen lo que les va a suceder. Temen el infierno. Tienen sentimientos de culpabilidad, “!oh!, hice esto, hice aquello, estuve tonteando con aquella mujer y no debía de haberlo hecho”, y esto y lo otro. Todas estas clases de miedos nacen de la culpa.
Para desembarazarnos de la culpa, ¿qué hacemos?. Cambiamos nuestro estilo de vida y no hacemos cosas que nos produzcan miedo.
No necesitáis preocuparos del fuego del infierno, todo cielo y todo infierno están aquí.
Así como es abajo es arriba y lo que es aquí es allí. Despues de todo, en cualquier caso, ¿a donde vais a ir?, no vais a ir ninguna parte, sólo estáis pasando a una dimensión diferente, eso es todo. Y todas esas dimensiones puestas juntas hacen el todo.
Al morir, simplemente pasáis a una dimensión diferente.
Tu propio cuerpo se convierte en un sacrificio que alimenta la tierra. Y luego tu, en tu cuerpo sutil entras en esa dimensión, y en esa nueva dimensión, comienzas a evaluar qué clase de nacimiento vas a tener de nuevo.
El cuerpo sutil no dice mentiras, solo evalúa.
No hay nadie sentado en un trono enfrente, juzgando y pasando hojas, airando cosas y diciendo, “has hecho esto” o “! por fin te cogí, maldito!”
No, no, tu te estás juzgando a ti mismo con el fin de evolucionar. Escoges qué clase de cuerpo vas a tomar y en qué circunstancias vas a nacer para que puedas evolucionar lo más posible.
Estas circunstancias en las que te encuentras pueden parecer adversas, pero son las lecciones reales que necesitas para aprender.
Pero las pequeñas cosas que suceden, supongamos que has nacido inválido o en circunstancias muy adversas. Al principio, no teniendo la comprensión, no siendo capaz de ver las cosas con una perspectiva más amplia, podrías pensar,!oh!, qué injusto es ese viejo amigo de ahí arriba, poniéndome en estas circunstancias, mientras que los otros están en mejores situaciones.
No, nadie te ha puesto donde estás, tu te has puesto a ti mismo por ti mismo donde estás.
Las circunstancias en las que te encuentras pueden parecer adversas, pero son las verdaderas lecciones que necesitas aprender.
No tiene sentido que nos estén dando en el trasero todo el tiempo; estamos aquí en la escuela de la vida para aprender, para evolucionar, para volver a casa, al punto de partida.
Y en la visión cósmica de la vida habéis salido de ninguna parte y estáis yendo a ninguna parte, estáis todos simplemente ahí.
Las olas se mueven mucho en el océano, pero ¿a donde van realmente?, son siempre el océano. Y es una ilusión cuando creemos ver que la ola va de un lugar a otro, la ola no se mueve, son las corrientes en el agua las que hacen subir y bajar la ola. Y otra aquí sube y baja, y una tercera sube y baja, y una cuarta........, y eso crea la ilusión de que la ola ha viajado de aquí a allí, no , no lo ha hecho.
De una forma parecida, tu estás allí todo el tiempo, y a eso se llama el Juego de la Divinidad.
Queremos alcanzar la felicidad y el gozo para ser nosotros mismos otra vez al darnos cuenta de que yo soy divino.
Para hacer eso, si me siento sucio, ¿qué hago?, me doy un baño.
Las prácticas espirituales y de meditación son una forma de darse un baño, eso es todo. Te puedes quitar la suciedad para mostrate quien eres en realidad.
Entonces la vida es un gozo, entonces cada momento es eterno, y no hay otro, nunca hubo momento pasado ni futuro.
Solo existe este momento único, un destello de estos hermosos fuegos artificiales.
Cuando existe verdadera entrega, siempre tienes ese poder de la gracia contigo, siempre, siempre.
Hemos contado las causas básicas del miedo, y al hecho que debido a estos miedos fracasamos en nuestra entrega a la voluntad divina.
Uno puede conseguir alguna clase de entrega a través de autosugestión o hipnosis, pero eso es engañarse a uno mismo todavía más. Eso no es entrega.
Vendrá el tiempo en el que desarrollaremos activamente un estilo de vida, pensamiento, palabra y acción que nos conduzca a nuestra propia paz mental y tambien a la de nuestro entorno.
Eso sucede al ir andando apoyados por la fuerza de la integración que estamos adquiriendo gracias a nuestras prácticas espirituales.
Al principio es un poco difícil, como un niño que está aprendiendo a tocar el piano, pin. pin, pin... con un solo dedo, despues de eso, la misma persona puede tocar una sinfonía mientras mantiene una conversación filosófica.
El estilo de vida se hace automático, tan espontáneo como respirar. No sois conscientes de manera continuada de vuestra respiración, simplemente respiráis. Cuando todos los aspectos de la vida son así, entonces, no hay sitio para el miedo, esa es la verdadera entrega.
Entrega no significa lo que yo vi en un ashram, una persona postrándose y diciendo “yo me entrego a ti, mi guru”, eso es pura basura; no sirve para nada. No, no, eso no es entrega.
Entregarse es ser capaz de encontrarse a uno mismo y saber con verdadera certeza, que este pequeño cuerpo, esta pequeña mente, este pequeño ego, no es el fin ni el objetivo de la vida.
Es un instrumento, lo usamos. Es como una flor que se ofrece en el altar del reino de los cielos de nuestro interior. Eso es la entrega.
Nunca debemos forzar nuestra entrega. No somos capaces de eso, simplemente no podemos hacerlo; estaríamos fingiendo, realizando una actuación, debe surgir espontáneamente.
El otro nombre para la entrega es el amor. Eso es todo. Todo termina y gira alrededor de esta encantadora palabra llamada amor. Incluso entre marido y mujer hay entrega, ¿qué entregas?, Entregas tu personalidad, estás entregando tu ego al amor.
Si vivimos esta clase de vida, todas las cualidades positivas llegan a nosotros, la humildad y cualquier otra cualidad que puedas pensar crece con nosotros.
La flor no puede crecer sola, todas las bellas hojas crecen con ella. Cuando desarrollas una virtud, todas las otras virtudes crecen con ella.
Así es como uno puede realizar el “hágase tu voluntad”.
Cuando uno se da cuenta de esto, todos los miedos desaparecen.
tenéis que caminar por una calle oscura, si sentís sinceramente el “hágase tu voluntad” el miedo se va, esas cosas que acechan en los rincones oscuros no os van a preocupar.
Eso es la entrega.
Donde existe verdadera entrega, el poder de la gracia está con vosotros, siempre, siempre.
Y la gracia es una chica tan hermosa, tan cariñosa, tan desprendida; te sigue a tu lado. Pero vuelve la cabeza hacía ella,!mirala!,!mirala!.
Es todo lo que necesitáis, simplemente girar tu cabeza para mirarla.