Guruji, una de las oraciones de las que habitualmente rezas llevan estas palabras: desde el centro que llamamos la voluntad de Dios, deja que el propósito guíe las pequeñas voluntades de los hombres hacía los propósitos que los maestros conocen y sirven, ¿hay acaso algún plan divino o propósito que los grandes maestros siguen?. ¿Cuál es el propósito de maestros como Cristo, Krisna o Budha que se encarnan en momentos especiales en la tierra?, ¿cómo funciona la evolución de este plan divino y la del universo?, ¿cómo de importante es la parte que estos grandes maestros ocupan en este plan? . Una bella pregunta. La oración que nosotros utilizamos es una oración universal. El propósito que los maestros espirituales han servido es un propósito pleno de propósito, y el propósito de esa plenitud de propósito es este, el llevar al hombre a una cierta realización. Ahora, en la evolución del universo y en nuestro caso de este planeta, la tierra, llega un momento en que debido a la atmósfera general creada por el hombre, llegan tiempos que pueden ser malos tiempo porque hay un desequilibrio mayor del que hay normalmente, y para reequilibrar este desequilibrio, la divinidad viene a la tierra, como un Avatar.
GURURAJ: "Vamos a meditar"
La divinidad coge forma humana, porque el concepto de Dios es tan abstracto, que el hombre nunca podría concebir un Dios impersonal, pero es más fácil concebir al Dios personal, y es por eso que lo abstracto se concretiza así mismo, dije a sí mismo, porque el impersonal no es ni El ni Ella, es una fuerza neutral. Se concretiza así mismo para que las necesidades de los tiempos puedan ser cubiertas, y los maestros saben cual son las necesidades del mundo, así pues que esta vasta y gran conciencia, toma forma humana con la forma de Cristo, Krisna o Budha, es la misma conciencia, no hay diferencia. Para estos grandes maestros, la ley de la reencarnación no se aplica, porque en la reencarnación es necesario un proceso de evolución, eso significa que sigues reencarnando para hacer más pequeña tu carga, para disminuir las impresiones, pero los maestros verdaderos, reales, nacen libres, nacen por su propia voluntad.
La gente corriente que aspira a realizar la divinidad, no están libres, están atados, están dentro del ciclo de nacimiento y muerte, son empujados a nacer y no pueden resistirse a nacer de nuevo, porque las lecciones deben ser aprendidas. Desde el primer átomo, la propulsión ha sido tan grande que no hay parada, y naces una y otra vez y otra vez y llegas de nuevo hasta ese silencio divino para hacerte silencio otra vez. En otras palabras, la propulsión que existe en el proceso de la evolución, pierde momento.
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